¡Contentísima me hallo! y es que hoy hemos visto a Batusi.

Hoy tocaba eco de la semana 30, cuando estábamos en la cafetería del hospital después de salir de la consulta, corriendo he mandado un What’s App a PAPArracho, que estaba trabajando y no me ha podido venir a ver a su pequeña, lo ha hecho mi madre en su lugar (tengo que añadir, que me encanta ver la sonrisa de bobalicona que se le pone a mi madre, cuando ve a su nieta en la pantallita), que a estas alturas de embarazo, hay que echarle mucha imaginación cuando la ginecóloga te dice «mira, eso es la mano derecha» y tu le dices, «¡¿ah si?!» con cara de… bueno, si tu lo dices… Yo tengo que decir, que en estas últimas ecografías, sólo reconozco la cabeza, la carita, (y si se ve bastante bien), los brazos y las piernas también, pero vamos, soy incapaz de decir si es la derecha o la izquierda.

Entre bocado y bocado de sandwich mixto, le digo a mi madre «¿cómo se puede querer tanto a una personita que pesa 1,539g, y que todavía no conoces, ni le has visto la carita?», la verdad es que no se puede explicar hasta que lo sientes, siempre se lo he escuchado decir a amigas o conocidas que ya son mamás, pero cuando realmente te das cuenta  es cuando lo llevas dentro, y cuando le toca vivir lo a uno misma, 1,539g lleno de amor… 🙂

Todo funciona perfectamente, la ginecóloga me ha tranquilizado mucho con el tema de la diabetes gestacional, la niña pesa lo que corresponde a la fecha de mi embarazo, ahora está posicionada de nalgas, aunque suelen moverse y cambiar de posición hasta la semana 34 o 35 más o menos, luego ya es un poco más complicado, aunque puede colocarse hasta el último momento.

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