Esta misma pregunta me la hizo PAPArracho un día, ‘¿a la niña se le pueden lavar ya los dientes no?’, y con mi cara de ‘no tengo ni pajolera idea’ me fui derechita a mi gran amigo que todo lo sabe, el Señor Google, y todos los blogs y artículos que leía coincidían en lo mismo.

“Una vez los niños tienen dientes, se les puede comprar un cepillo con las cerdas blandas, los venden específicos para ellos, y sin aplicar ningún tipo de pasta, simplemente con agua, se les puede ir añadiendo a su rutina diaria el lavarse los dientes, que vean como lo hacen papá y mamá, que lo consideren como un juego, es bueno para ellos, y por su puesto para su higiene personal”

Batusi ya tenía prácticamente todos los dientes, así que ni corta ni perezosa, me fui a mi droguería de confianza, y me dispuse a comprarle su primer cepillo de dientes, vi uno de Hello Kitty, rosita monísimo de la muerte y me lo traje para casa, ahora venía la prueba de fuego, darle el cepillo, que lo usara y que le gustara…

Yo he llevado ortodoncia, y quien como yo ha sufrido la obsesión de mirarte los dientes cada 10 minutos en el espejito del bolso, para ver si tiene restos de comida entre los brackets, sabrá de lo que hablo, de la obsesión que te crea el lavarte los dientes, pues bien, esa ‘manía’ a mi se me ha grabado a fuego en mi cerebro, y me lavo los dientes con bastante asiduidad, no os exagero si os digo que unas 3 veces al día, vi que Batusi se quedaba de pie mirándome cuando lo hago, junta los dientes y arruga la nariz, enseñándome los dientes, y pensé ¡ahora es la mía!.

Mojé el cepillo debajo del grifo, se lo di, me quedé OJIPLÁTICA, cuando Batusi sin pensárselo dos veces, se echó el cepillo a los dientes y empezó a moverlo de la forma más parecida posible a como lo hacía mamá, además no quiere que seas tu quien se lo haga, ¡¡ah no!!, tiene que hacerlo ella, yo le cojo la manita, y le muevo el cepillo de un lado a otro, se sale del cuarto de baño, y se va al espejo de cuerpo entero que tengo en mi dormitorio para mirarse en él como lo hace, os aseguro que es muy heavy verla.

Las veces que lo hacemos al día varía la verdad, no es matemático, pero una vez al día intento que lo haga, a veces no quiere, pero en contadas ocasiones, de normal cuando estoy yo lavándomelos, la llamo y le digo ‘¡mira lo que está haciendo mamá!’, viene como una flecha, y se pone a lavarse los suyos también, para comérsela…

Trucos que se recomiendan

Tener el cepillo a mano del niño, para que vea que cuando quiera puede ir a cogerlo sin tener que pedírselo a papá o mamá, yo por ejemplo lo tengo en un bote, y cuando se los va a lavar lo bajo al borde de la bañera, y le digo ‘cógelo tu’, y se va derechita a por su Kitty.

No obligarle, si no le gusta un día, puede que al día siguiente si, son niños, ya se sabe que lo que quieren un día al día siguiente no, y viceversa.

Que vean que papá y mamá lo hacen de manera habitual.

Montar una fiesta con aplausos y vítores las primeras veces que lo haga, os aseguro que su cara de satisfacción bien lo merece.

No hay tiempo de meses específico, ya que a cada niño les salen los dientes en diferentes meses, Batusi por ejemplo tuvo antes las dos muelas de abajo que los incisivos laterales, nosotros empezamos a introducírselo a los 14 o 15 meses, creo recordar.

¿Les laváis los dientes a vuestros peques?, ¿les gusta el cepillo de dientes o por el contrario lo repelen?

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