Evolución de la barriga del segundo embarazo, de la semana 21 a la semana 24

Por |2015-09-09T10:33:24+02:00septiembre 9th, 2015|MATERNIDAD|1 comentario

De la semana 21 a la 24 del segundo embarazo, estas semanas estoy bastante bien, relativamente hablando, la barriga aún me permite hacer vida normal, cuando digo normal me refiero a algo tan básico y tan tonto como abrocharse las sandalias, o agacharme a recoger los juguetes que Batusi deja esparcidos por todo el salón, aunque soy consciente de que esta comodidad pronto se va a terminar…

SINTOMAS

ARDORES: Nivel 2.000.000, estoy saturada de tantos ardores, estos son incluso mucho peores que los que tenía en el embarazo de Batusi, ya que incluso llegan a despertarme a las tantas de la mañana.

CIÁTICA: Esto no se lo deseo ni a mi peor enemigo, en serio, es MUERTE Y DESTRUCCIÓN, la ciática es querer morir, ha aparecido en la semana 24 más o menos, y va de menos a más, pero llega un punto en el que es tan sumamente fuerte que esté donde esté, tengo o que bien pararme, o sentarme porque es un dolor absolutamente INSOPORTABLE, principalmente es en el trasero, y se extiende un poco por debajo llegando a la pierna, da igual una parte del trasero que la otra, la ciática es tan maja que se turnan las nalgas… Este dolor se produce por el ensanchamiento de las caderas.

PUBALGIA: Va un poco reñido con la ciática, aunque no tienen porque aparecer a la vez, se puede tener o un dolor u otro o los dos, como aquí una servidora que es muy egoísta y quiere todos los achaques para ella >.< Este dolor suele manifestarse donde todos conocemos como «monte de Venús», y viene a raíz de que el feto y la bolsa van pesando cada vez más y más, y se va ejerciendo una presión en esa zona.

No se produce a todas las horas del día, es esporádicamente, dependiendo de la postura que he tenido, si he estado mucho rato sentada, o con las piernas cruzadas…

SINDROME DEL NIDO: Bueno vale, esto no es un síntoma como tal, pero yo lo tengo elevado a niveles desorbitados, se me está yendo la olla totalmente, tengo la necesidad continua de estar arreglándolo todo, y lo peor es que no es sólo en casa, si no que en PAPINGA ¡también!, tengo la tienda como una patena, además tengo que tener el cesto de la ropa vacío con toda ropa limpia, redecoro la casa cada dos días, hago cambios de ambientes decorativos, muevo muebles (poco pesados claro), cambio jarrones, compro plantas… Lo dicho, se me va la cabeza…

HINCHAZÓN DE MANOS Y PIES: En las semanas anteriores se me hinchaban únicamente los pies, pero ahora hemos pasado también a las manos, suele ser a última hora del día, nada que no pueda aliviar un buen masajito by PAPArracho con este aceite de almendras que os comentaba en este post.

LA EVOLUCIÓN DE LA BARRIGA

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Sobre la autora:

¡Hola!, detrás de las teclas Núria Valls @mamirrachadas para l@s amig@s, bienvenid@ a mi blog. Valenciana disfrutona apasionada de la fotografía, la moda, los viajes, la gastronomía y de hacer planes al aire libre con mi familia. Titulada en decoración de interiores, mujer, mamá de dos pequeños Vikingos y ¡blogger!. ¡Encantada de tenerte por aquí!.

Un comentario

  1. El día que llegaste 9 de septiembre de 2015 en 18:57 - Responder

    Ayyyss cómo crece ya Batusito!!
    Yo recuerdo el hinchazón de manos! No conocía a nadie a quién le hubiera pasado, así es que me alegro de no ser la única! No me entraban ninguno de los anillos que llevo habitualmente!
    Mucho ánimo y disfrútalo!
    Besotes!

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