El parque de San Vicente de Liria nos encanta, es una zona súper relajante ideal para dar un paseo al aire libre, que los peques salten, corran y se lo pasen pipa con las hojas del suelo que deja el otoño a su paso, miles de hojas enormes caídas y que dejan estampas preciosas, como las que traigo en el post de hoy.

Hemos pasado (de hecho aún estamos sintiéndolo), el duelo y el dolor que ha sido perder a nuestro gatito Cofi, después de 17 años dándonos amor y cariño, el pasado 13 de diciembre nos dijo adiós, sin duda un dolor y una tristeza que nos está costando digerir, han sido muchos, ¡muchísimos! años disfrutando de él, de su presencia en la casa, de sus caricias, de sus muestras de cariño subiéndose encima de nosotros cuando estábamos descansando en el sofá, o haciéndonos compañía mientras estábamos cocinando en la cocina.

A día de hoy aún lo buscamos por la casa, incluso mi subconsciente me traiciona y lo veo andando por el pasillo y entrando en la cocina a comer, lo oigo incluso maullar, Cofi llegó a esta casa al mismo tiempo que nosotros, 17 años de piso, 17 de convivencia entre PAPArracho y yo, lo adoptamos de una casa de acogida con tan solo 3 semanas de vida, fue mi primer bebé, sin duda esta pérdida me ha dejado el alma rota, siempre lo tendremos en nuestros corazones y jamás, nunca jamás lo olvidaremos.

El paseo del pasado fin de semana por el parque de San Vicente de Liria, lo buscábamos como agua de mayo para desconectar y airearnos un poco de tanta tristeza, yo necesitaba reencontrarme con mi yo interior, encontrar la paz que últimamente parecía haberme abandonado, sentía la impetuosa necesidad de llenarme de energía positiva y que mejor que la naturaleza para dotarte de ella.

Había leído que andar descalza por el campo o la montaña reduce el estrés y la ansiedad, mejora el sueño y reduce las pesadillas, la mejora la circulación y la sensación de bienestar interior, además de dotarte de más paciencia y relajación, así que decidí dar un pequeño paseo descalza por el parque y probar la experiencia, sin duda más que positiva.

Los peques lo pasaron en grande jugando con la gran cantidad de hojas que habían caído de los árboles, tuvimos la suerte de que no había prácticamente nadie en el parque, pudimos hacer una buena parte de nuestro paseo sin mascarilla, siempre controlando que no teníamos a nadie en bastantes metros a la redonda.

Aprovecho el post de hoy ya que la Navidad está a la vuelta de la esquina, para desearte una muy Feliz Navidad y que puedas disfrutar de estas extrañas fiestas de la mejor manera posible, sin duda las Navidades más raras y atípicas que hemos vivido hasta la fecha, en al que un bicho asqueroso llamado Coronavirus nos ha privado de disfrutar de nuestros seres queridos.

Desde aquí te deseo una MUY FELIZ NAVIDAD, que la salud y la magia te acompañe y llene tu casa de energía positiva, mis mejores deseos y que las buenas vibraciones llenen de amor y salud tu hogar, y recuerda, ¡cuídate, cuídalos!.

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