Segundo hijo, un año de lactancia materna en exclusiva con Batusi, y todavía hay cosas que me pillan de nuevas, no se ni como me sorprendo, como es este caso, la famosa crisis de los tres meses del lactante, aunque yo, ni la conocía, ni había oído hablar de ella, hasta ahora.

Con Batusi no tuve (o eso creo) esta crisis de los tres meses, quizás por que como nos costó tanto establecer la lactancia materna, después de un mes con pezoneras, grietas en las que creí morir de dolor, y una mastitis, (¡si que pasa, una es así de abusica!), igual si que pasamos por dicha crisis, pero pasó sin pena ni gloria, y si se sucedió, nada significativo como está siendo el caso del pequeño Batusito.

Hablando con mi amiga Elena, bloguera en 2eloa, me comentó lo de la crisis de los tres meses, a raíz de aquella conversación me puse a indagar más a fondo, y consulté con una asesora de lactancia en el centro de salud, lo cual estoy encantada de haber hecho, ya que me tranquilizó y resolvió todas mis dudas.

bebe mamando en la crisis de los tres meses

Señales y síntomas de la crisis del lactante

Los pechos de la madre ya no se hinchan ni gotean como al principio, yo ya no noto esas subidas de leche tan sumamente bestiales que ni sujetador ni leches (valga la redundancia), el goteo me calaba hasta la camiseta, y me dejaba unas ronchas de flipar, esto ahora ya no me pasa, (aunque me sigo poniendo discos de lactancia a veces), y es lo más normal, el cuerpo humano sabe la cantidad de leche que tiene que tomar el bebé, y genera lo que necesita.

El tiempo de las tomas se ha reducido considerablemente, antes tardaba unos 15 minutos con cada pecho, y ahora en 5 minutos yo noto como ya ha terminado, aunque lo dejo más tiempo, esto es porque tiene mucha más fuerza de succión y se ha hecho un experto en el maravilloso mundo de succionar.

Se retuerce como una culebrilla, y se pone más tieso que un palo, esto pasa cuando ya ha terminado de sacar toda la leche, y se pone a jugar con el pezón, soltándolo y volviéndolo a agarrar, lo suelta y lo vuelve a coger, en modo bucle, así nos podemos tirar tres horas si lo dejara, me aprieta el pecho con la mano, cierra el puño y presiona, está estimulando el pecho, en definitiva se lo pasa teta jugando con la comida, a mi me encanta ese momento de jugueteo, me quedo embobada mirándolo y con una sonrisa perpetua.

Pide cada menos tiempo, aunque esto me pasa sólo por el día, las tomas de la noche siguen siendo mucho más extendidas, aguanta unas cinco o seis horas, pero por el día es como le da, igual cada 1, 2 horas, cada 3…

Esto es lo que estoy notando hace unas semanas atrás en lo que se conoce como crisis de los tres meses, ¿os suena familiar alguno de estos casos?, si no es así, cuéntame cuales fueron los síntomas o señales que notaste.

Firma final de post

¿Te ha gustado el artículo?
[Votos: 0 Promedio: 0]