Urgencias es para las urgencias

Por |2017-02-03T10:46:44+01:00febrero 3rd, 2017|MATERNIDAD|7 Comentarios

He tardado un tiempecito en redactar este post, no quería hacerlo en caliente, y es que en algunos casos tengo que morderme la lengua, dejar de darle a la tecla tal y como me vienen los pensamientos a la cabeza, y me toca darle al botón de eliminar.

Igual este post es el típico que me trago con patatas, y por hablar ¡ZASCA!, pero allá voy, me la voy a jugar, me va el riesgo, que le vamos a hacer, tenemos la suerte (no se si llamarlo así) que nuestros hijos no se ponen malos, son unos niños que no suelen tener fiebre, de hecho, el pequeño Batusito tiene 14 meses y no ha tenido fiebre nunca, ni cuando estuvo malito con 3 semanas de vida, la única vez que ha estado enfermo.

Batusi, la mayor, tampoco, de hecho intento recordar cuando se puso mala por última vez y no lo recuerdo.

Estas Navidades el pequeño Batusito cogió un catarro de cuidado, aunque no tuvo fiebre, le costaba respirar, comía muy poco por la cantidad de mocos que tenía, y tosía muchísimo, así que el mismo día de Navidad por la tarde lo cogimos y nos fuimos al hospital de urgencias, créeme cuando te digo que no pisamos urgencias de un hospital a no ser que lo veamos absolutamente necesario.

Si no hubiera sido un día tan señalado como el día de Navidad, y si el ambulatorio de mi pueblo tuviera urgencias pediátricas, hubiera llamado a su pediatra al centro de salud, y en el mismo día me da cita para echarle un ojo y no hubiéramos acabado en el hospital.

Cual fue nuestra sorpresa al llegar a la sala de espera del hospital, y vimos que aquello era como la feria o el parque de bolas, niños corriendo por toda la sala, gritando, niños que iban hasta con 4 acompañantes, dando palmas, cantando villancicos, como lees, ¡CANTANDO VILLANCICOS!, y ocupando asientos mientras los padres de los niños enfermos tenían que ESTAR DE PIE, juro que no daba crédito.

Dudamos de si salir por donde habíamos venido, darnos la vuelta y esperar al día siguiente para ir a su pediatra, pero veía a mi hijo en mis brazos, sin poder respirar, con los ojos llorosos y sin a penas poder abrirlos y reculé, a este niño le tiene que ver un médico hoy mismo.

Estuvimos unos 30 minutos en dicha sala hasta que nos atendieron, en la que tuvo que salir la enfermera ¡hasta en 3 ocasiones para pedir silencio!, fue un espectáculo lamentable, me preguntaba por qué estaban allí niños que NO ESTABAN PARA QUE LOS VISITARAN DE URGENCIAS, y lo digo así de rotunda.

Y no, no lo digo sólo yo, lo dijo la propia enfermera en una de las ocasiones que salió a llamar la atención a las madres y a los niños que estaban eufóric@s cual groupies en un concierto de los Cantajuegos, en plena sala de espera de urgencias de un hospital.

«Por favor, hagan el favor de guardar silencio, dejen de cantar, que aquí si que hay niños que están REALMENTE enfermos, respétenles y no griten, gracias».

Alto, claro, y contundente, yo no lo hubiera dicho mejor.

Me acerqué a preguntarle a la enfermera si llamaban por orden de llegada o valoraban la prioridad del niño, me dijo que si, que se llamaba por orden de llegada, a no ser que vieran un caso de mucha urgencia.

Genial… Pensé.

Nos llamaron mucho antes que a otros niños que habían llegado antes que nosotros, valoraron la gravedad de la urgencia, nos dieron los correspondientes medicamentos, y a los dos días fuimos a su pediatra para que siguiera con el tratamiento.

MI PENSAMIENTO EN VOZ ALTA

¿Quién valora la gravedad del niño para que se acabe petando la sala de espera de un hospital?, ¿tendría que haber un médico en triage (donde te visitan nada más llegar, y antes que el pediatra, para valorar la gravedad) y no una enfermera?, ¿tendría que estar limitadas las compañías del enfermo?, ¿tendrían que haber ciertas normas de comportamiento en una sala de espera de obligada cumplimentación?, ¿los propios padres tendrían que saber que un poco de tos no es motivo para una visita a las urgencias de un hospital?, ¿usamos las urgencias como el que va a la panadería?.

¿Qué opinas sobre este tema?, puedes dejarme tu comentario, estaré encantada de leerte.

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Sobre la autora:

¡Hola!, detrás de las teclas Núria Valls @mamirrachadas para l@s amig@s, bienvenid@ a mi blog. Valenciana disfrutona apasionada de la fotografía, la moda, los viajes, la gastronomía y de hacer planes al aire libre con mi familia. Titulada en decoración de interiores, mujer, mamá de dos pequeños Vikingos y ¡blogger!. ¡Encantada de tenerte por aquí!.

7 Comentarios

  1. Lydia padresenpañales 5 de febrero de 2017 en 00:38 - Responder

    TOTALMENTE DE ACUERDO. Donde vivimos no hay pediatra a diario y el día q viene tampoco es toda la jornada. El 23 de diciembre no tuvimos hueco para ir al pediatra.y el 24 la niña amaneció peor así que decidí llevarla a urgencias xq no podía pasar 3 días hasta el próximo pediatra con conjuntivitis. Bueno… La sala de espera llena. Nadie nos dejó sentarnos. Niños con cosas q no me parecen de urgencias, cosas por las q mis padres no me han llevado a urgencias nunca y de momento yo a mis hijos tampoco. Y las pocas veces q hemos ido ha sido por no haber podido ser atendidos en nuestros público. Acabamos en el suelito sentadas. Gracias que fue rápido pero también mucho alboroto y demasiadas «urgencias» no urgentes…

  2. Nueve meses y un día después 4 de febrero de 2017 en 18:40 - Responder

    Nosotros solo hemos pisado urgencias una vez, donde por cierto nos atendieron divinamente. Opino exactamente igual que tú y lo hago extensible a las urgencias de adultos. Hay que ir cuando es necesario. Es cierto que a veces pensaremos realmente que lo es y no lo sea, ya que no somos médicos, pero otras veces está claro.
    En vuestro caso creo que no fue solo un problema de mal uso por parte de los que por allí andaban sino también de mala educación. Y eso ya es imperdonable. Una cosa es pensar que tu peque está fatal y equivocarse y otra ir a incordiar.

  3. Ana 3 de febrero de 2017 en 12:20 - Responder

    las pocas, poquísimas (afortunadamente) veces que he ido a urgencias, siempre voy así como encogida, como con miedo, pensando que me van a decir que para qué voy, que no es tan urgente,… luego siempre me han atendido muy bien. Estoy contigo en que la gente se lo toma mucho más alegremente y van a la primera de cambio… bueno, ellos sabrán. Pero lo que no podría soportar es un comportamiento en la sala de espera como el que comentas, hay que respetar el sitio, que es un hospital, y las circunstancias. En cuanto al número de acompañantes, pues no sé, los que consideren oportunos, pero sabiendo comportarse. Espero que te sirva mi opinión! un saludo!

  4. mireia 3 de febrero de 2017 en 11:58 - Responder

    Toda la razón! Hay que saber diferenciar las urgenias de las que son visita en pediatra con cita, o incluso si no es realmente necesario ir al médico. la sanidad esta como esta con los recortes, pero en ocasiones los propios pacientes saturamos las urgencias cuando no lo son.

  5. Mei, fet amb amor 3 de febrero de 2017 en 11:57 - Responder

    Yo he tenido siempre buenas experiencias en urgencias.
    No hemos tenido tanta suerte y nuestra peque si se ha puesto enferma con la necesidad de ir a urgencias varias veces y en hospitales distintos. Siempre que he ido ha habido un triaje y nos han clasificado enseguida. Se me hace difícil pensar en un servicio de urgencias sin triaje, la verdad.
    Siempre nos han atendido bastante rápido, solo vamos cuando es una urgencia, como deberia ser.
    Creo que cuando vamos solo vemos nuestra urgencia y no la de los demas. Hay de todo y seguramente algunos abusan, pero tambien es posible que lo que para nosotros podria esperar a una visita rutinaria para otros sea de máxima prioridad. De ahí la importancia del triaje.
    Un saludo y espero que tu peque esté totalmente recuperado.

  6. Monica Galilea 3 de febrero de 2017 en 11:41 - Responder

    Completamente de acuerdo en todo!
    nosotros también somos de ir unica y exclusivamente al hospital si es una urgencia REAL, en los 3 años y medio q tiene mi mayor ha ido 2 veces a urgencias, con mucha fiebre a pesar de los antitérmicos y no paraba de vomitar. Y la pequeña de 9 meses no hemos tenido q llevarla nunca. Espero q así siga.
    Nunca he entendido a la gente q se va al hospital a la primera de cambio, colapsando las urgencias. Si te encuentras mal pero no es grabe te quedas en casa, si es realmente mal no tienes ganas de cotorrear y estar de fiesta en la sala de espera.

  7. Yolanda 3 de febrero de 2017 en 11:17 - Responder

    Yo por suerte con mi bichito no e tocado urgencias de un hospital, pero sé de que estas hablando, lleve una vez a mi sobrina porque cuando le sube la fiebre le entran convulsiones y eso parecía un mercadillo, y ya no por los niños, porque no puedes tener a los niños quietos todo el tiempo, sino las madres/padres que se ponen a xarrar y cada vez van levantando mas y mas y mas la voz como si estuvieran vendiendo algo.. Es flipante!

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